Cocina con energía solar y otras aplicaciones para respetar el medio ambiente
Ahora que tenemos el verano a la vuelta de la esquina, muchos pensarán en organizar alguna barbacoa en su jardín. Pero, además de una agradable fiesta con amigos y familiares, podemos ir pensando en utilizar las nuevas cocinas solares. Estas pueden conseguir potencias de coción de más de 600 W con la energia grátis del sol. Pero además de esta sugerencia, ¿qué otros beneficios podemos obtener de Lorenzo?Las investigaciones en el campo de las energías renovables nos dan la respuesta. La vieja calculadora solar ha quedado obsoleta al lado de aparatos innovadores como el cargador de móvil solar, o la cocina parabólica que funciona con rayos solares.
La cocina y el horno solar se basan en un recipiente aislante que acumula por efecto invernadero la radiación solar, en el caso de los hornos, o que recibe y concentra esta radiación en un punto focal donde se coloca el recipiente, como sucede en las cocinas solares parabólicas. En los países desarrollados, ambos son una alternativa ecológica; en cambio, en los países en vías de desarrollo son una herramienta vital para reducir la deforestación de los bosques y el efecto invernadero, además de evitar los daños que causa el humo de cocinar con leña a las mujeres.
La energía solar es un clásico dentro de las energías alternativas, y es por ello una de las más explotadas actualmente. Las aplicaciones prácticas de esta alternativa energética son muchas y muy variadas. Desde los clásicos paneles solares y los colectores térmicos, hasta las cocinas y hornos solares, pasando por ladrillos fotovoltaicos y tejas solares, mobiliario urbano, sistemas de señalización, etc. Toda una lista de utilidades que permitirán el ahorro de recursos energéticos y respetarán el medio ambiente.
Calor y electricidad.
El calentamiento de agua mediante energía solar, más allá de ser una alternativa ecológica, se ha convertido en una tecnología económicamente atractiva y competitiva. El calor recogido en los colectores puede destinarse a satisfacer numerosas necesidades. Por ejemplo, se puede obtener agua caliente para consumo doméstico o industrial, o bien para dar calefacción a nuestros hogares, hoteles, colegios, fábricas, etc., e incluso podemos climatizar piscinas.
La otra forma de aprovechamiento de la radiación solar consiste en su transformación directa en energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico. Su uso es ideal en lugares donde se requiera un suministro de energía continuo y fiable sin necesidad de depender de otras fuentes de energía convencionales.
Otras aplicaciones de la energía solar fotovoltaica son:
- Electrificación de viviendas rurales
- suministro de agua a poblaciones
- bombeo de agua y riego por goteo
- naves ganaderas y pastores eléctricos
- tratamiento de aguas (desalinización, cloración)
- señalizaciones (marítima, ferroviaria, terrestre y aérea) y alumbrado público
- sistemas de telecontrol vía satélite
- detección de incendios
- repetidores de señal y telefonía móvil, son algunas de las tantas
Pero en este grupo también hay innovaciones curiosas, y no menos útiles, como por ejemplo las tejas de carbón solares o los ladrillos fotovoltaicos. En el caso de las tejas, llevan dentro un conducto por donde circula una corriente de agua, que, gracias a la alta capacidad de absorción calorífica del carbón, se calienta y se almacena en un termo convencional. Por su parte, los ladrillos contienen células fotovoltaicas que permiten abastecer de energía eléctrica a las viviendas.
¿Cuántas veces nos hemos quedado sin batería en el móvil en un sitio sin enchufes? Pues ahora no es problema con el cargador de baterías solar. Este aparato no sólo sirve para recargar el móvil, sino también para otros aparatos electrónicos, como discman, MP3, GPS, etc., siempre que luzca el sol. Puede ser de gran utilidad también en países en vías de desarrollo, donde el uso de tecnologías de este tipo, basadas en energías renovables, contribuyen a su progreso.
Estamos rodeados de pequeñas aplicaciones de energía solar, de la que ni nos damos cuenta. Es el caso del mobiliario urbano. Muchas ciudades españolas, comprometidas con el medio ambiente y con el ahorro energético, cuentan con farolas solares, que a su vez son plantas generadoras de energía fotovoltáica, semáforos, sistemas de señalización de paradas de autobús, vallas, balizas, señales de carreteras, paneles publicitarios, etc., todos alimentados con energía solar. Es lo que se denomina mobiliario urbano sostenible.
Muchos expertos en energías renovables coinciden en que estamos en el preludio de una generación solar. Desde luego, la tecnología en este ámbito está en pleno auge. Sólo falta que el mercado esté dispuesto a dar el salto, y ventajas para hacerlo no faltan.
Más información:
Guía Energía Solar
El potencial de energia solar en España es el más alto de Europa
La energía solar en Galicia


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